Dónde se te va el dinero sin que lo veas — y cómo convertir cada decisión de precio y descuento en un número.
Mandar una campaña a toda tu base no es marketing: es ruido caro. El problema rara vez es la herramienta — es quién la usa y a quién le apunta.
MárgenesEn días de partido, el restaurante lleno puede ser tu peor trampa. Aquí está el número que deberías mirar antes de abrir las puertas.
MárgenesVender en más canales no multiplica tus ingresos automáticamente — multiplica tu complejidad. Y la complejidad sin orden se come el margen antes de que te des cuenta.
MárgenesDurante un año, los descuentos de un restaurante con varias sucursales se justificaban con comentarios vacíos o absurdos. Nadie mentía — simplemente nadie les pedía que pensaran.
MárgenesDar un 15% de descuento es fácil. Saber si ese descuento trajo clientes nuevos, por qué canal llegaron y si volvieron — eso es lo que separa una promoción de una estrategia.
MárgenesEl descuento de trabajador parece un gesto de buena fe. El problema es que vive en el honor system — y eso tiene un costo que casi nadie suma.
MárgenesEl precio de una herramienta es visible. El costo de no tenerla es invisible — hasta que alguien hace la cuenta.
MárgenesUn punto suelto por aquí, una cortesía por allá. No duelen en el ticket: duelen a fin de mes. Cómo las cadenas convierten cada descuento en un dato.