Tu descuento de empleado está costando más de lo que crees — y nadie lo está midiendo
El descuento de trabajador parece un gesto de buena fe. El problema es que vive en el honor system — y eso tiene un costo que casi nadie suma.
En muchos restaurantes, el descuento de empleado es una política de buena fe que vive en el honor system. El 50% para quienes están en turno, el 20% para visitas con familia. Suena razonable — hasta que un mesero aparece en el reporte comiendo 20 veces en el mes.
Antes de buscar cualquier solución, la conversación correcta es más simple: ¿cuántas veces al mes se valida ese descuento? ¿Cuánto suma eso en pesos reales? Cuando haces esa cuenta, el número deja de ser abstracto.
Un tope de 2,000 pesos mensuales por trabajador, auditado con regularidad, no es una política restrictiva — es una política justa.
La diferencia entre generosidad y fuga de costo es la visibilidad.
