Tienes tres canales de venta y ninguno te pertenece
Uber Eats, Rappi y tu propio menú compiten por el mismo pedido — pero solo uno te deja quedarte con algo más que la venta.
Cada pedido que entra por un agregador es una transacción. Cada pedido que entra por tu canal propio es una relación.
El problema no es el volumen — es de quién son esos clientes. Ves ventas en el dashboard y lo lees como crecimiento, pero no sabes su nombre, no puedes escribirles mañana, no tienes historial propio. Esos clientes son de la plataforma.
Lo que importa no es cuánto vendiste: es cuántos clientes tienes guardados. Esa lista acumulada es el activo real del negocio.
Tu canal propio no compite con Uber o Rappi en precio ni en visibilidad. Compite en algo que los agregadores no pueden darte: la posibilidad de que ese cliente regrese porque tú lo llamaste — no porque el algoritmo te mostró.
