Rappi te cobra el 16% de penalización por pedidos que tú nunca rechazaste. Y probablemente no lo sabes.
Hay cancelaciones que Rappi clasifica como culpa del restaurante — y activan una penalización automática. Si nadie cruza los datos, el cargo se aplica y se acepta en silencio.
Rappi registra ciertas cancelaciones como "por partner" y eso dispara un cargo automático del 16%. El problema: no siempre fuiste tú. A veces fue una falla del sistema, una cancelación del usuario o un error de clasificación.
Pero si nadie cruza esos datos, el cargo se aplica. Y se paga sin chistar.
El cuadre de facturación no es tarea de contabilidad. Es defensa. Es la única forma de saber si lo que te cobran corresponde a lo que realmente pasó en tu cocina.
Cuando conectas los pedidos de tu operación con los reportes de la plataforma, dejas de confiar en lo que ellos dicen y empiezas a negociar con lo que tú puedes demostrar. Esa es la diferencia entre los restaurantes que crecen en delivery y los que simplemente lo sobreviven.
