Le preguntaste dos veces el nombre. Eso te costó más de lo que crees.
Cada vez que le pides al cliente un dato que ya te dio, le estás diciendo en voz alta que no le prestaste atención. Y eso tiene un costo.
Me preguntaste dos veces el nombre, y eso te costó más de lo que creías.
Cuando el cliente reserva en línea, factura, ordena o resuelve una encuesta, ya te dio su información. No tiene que dártela cada vez que tiene una operación contigo. Preguntarle su nombre de nuevo es una forma de decirle: no nos importas, ni sabemos quién eres.
Imagínatelo al revés. Haces un pedido y el repartidor llega y te llama por tu nombre. Vuelves a pedir y el call center te saluda con tu nombre. Te registras en una reserva y el mesero te llama por tu nombre. ¿Qué dice eso? Habla de la organización de tu empresa y de tu preocupación por la hospitalidad.
Además, quien en marzo realizó una factura es exactamente a quien en diciembre le puedes ofrecer una Gift Card corporativa para regalar a sus clientes y para que él pueda deducir.
Es por eso que Efisense es un ecosistema. Así está planeado.
