¿Y si tus empleados también fueran clientes leales de tu propio restaurante?
Los programas de lealtad miran hacia afuera y olvidan al equipo que primero tiene que creer en el producto. Un giro simple lo cambia todo.
Imagínate que contratas a un sommelier que nunca ha probado un vino. ¿Qué podría recomendarle a la mesa, a tus clientes?. Ahora imagínate que ese sommelier tampoco ha probado nada de tu cocina. En lugar de guiar o sorprender a tus clientes, simplemente parece una burla, una ironía.
Eso mismo pasa cuando tus meseros no utilizan tu programa de lealtad. Se sienten totalmente ajenos a él. No lo podrán vender, no lo podrán recomendar. ¿Por qué? Porque nunca lo utilizan.
¿Qué hicimos en Efisense? Creamos un programa de lealtad que incluye también al personal de tu restaurante. No te preocupes: eso no quiere decir que se podrán cargar los tickets de tus clientes — todo se maneja aparte. Lo que sí quiere decir es que tendrán un sistema donde tú les podrás cargar parte de sus prestaciones de manera mensual. Por ejemplo, cada mes les depositas 2,000 pesos para que utilicen en tu restaurante, o en todas tus cadenas si tienes varias.
Así, todos tus empleados estarán viviendo tu restaurante también como clientes. La hospitalidad comienza desde adentro. Y así como deben probar los platos de tu cocina para recomendarlos, también deben probar los programas de lealtad que ofreces. Eso te ayuda a crear tribu y difundir la palabra.
