El mejor sistema para tu equipo es el que tu equipo no necesita operar
La adopción de tecnología en restaurantes falla casi siempre por la misma razón: le pide al equipo que cambie antes de ver el beneficio.
Un gerente con años en el puesto no quiere aprender un sistema nuevo. Una hostess que ya tiene el flujo dominado no quiere una tableta más. La resistencia no es flojera — es experiencia que se siente amenazada.
La pregunta equivocada es "¿cómo entrenamos al equipo?". La correcta es "¿cómo hacemos que el sistema funcione sin pedirle nada al equipo?".
Cuando el 90% de los clientes se registran solos en la fila — sin instrucciones, sin ayuda — el equipo no adopta el cambio: simplemente se beneficia de él.
La tecnología que libera al equipo gana. La que depende del equipo para funcionar, muere en la tercera semana.
