El sistema más sofisticado falla si el usuario no puede ni llegar al primer paso
Instalar tecnología avanzada no es lo mismo que resolver un problema. Si tu audiencia no puede usarla sin fricción, solo instalaste una barrera con buena presentación.
La tecnología que tu audiencia no puede usar no es una solución. Es una barrera disfrazada de innovación.
Muchos negocios instalan sistemas digitales asumiendo que sus usuarios son como ellos: jóvenes, conectados, con datos móviles y ganas de aprender. En un hospital, el paciente de 70 años que llega con dolor no tiene ni el ánimo ni el contexto para crear una cuenta, descargar una app o descifrar un formulario web.
La pregunta correcta no es "¿qué tecnología es más avanzada?" sino "¿cuál tiene más adopción real con esta audiencia?" Un ticket impreso en tres segundos puede ser más disruptivo que una app de última generación si logra que el 100% de tus usuarios lo usen sin fricción.
Diseñar para el peor escenario de tu usuario —no para el mejor— es lo que separa la tecnología que se instala de la tecnología que se usa.
