El descuento que no mides te está costando
Los descuentos a colaboradores se manejan por confianza y costumbre. Pero sin datos, no sabes si son un beneficio real o una fuga silenciosa.
Tienes empleados que comen en tu restaurante todos los días y no sabes en qué horario, cuánto gastan ni si el descuento que les das te está costando o generando.
Los convenios a colaboradores casi siempre se manejan por costumbre y confianza. Nadie pregunta si el descuento en horario Valle incentiva consumo incremental o simplemente subsidia lo que ya iban a comprar de todas formas.
Cuando el colaborador escanea una wallet en cada visita, el descuento deja de ser gasto opaco y se vuelve dato accionable: qué horario mueve más, qué promoción funciona, si conviene subir el beneficio cuando la mesa está vacía.
Un convenio sin número no es una prestación — es un costo que llevas a ciegas.
