Le dabas el 20% a 'grupo Rosas'. Pero nadie podía probar que esa persona era de grupo Rosas.
Los convenios corporativos y descuentos a empleados son una forma de hospitalidad real — pero sin trazabilidad, no sabes a quién le estás siendo hospitalario.
Los managers de varias ubicaciones otorgaban descuentos a empleados, locatarios y afiliados corporativos. El problema no era la generosidad — era que no había forma de saber si esa generosidad llegaba a quien debía llegar.
Un mesero podía aplicar el 20% a un cliente que pagó en efectivo y quedarse con la diferencia. No por sistema, sino por ausencia de sistema.
La solución no es desconfiar de tu equipo: es dejar de pedirle a la confianza que haga el trabajo que le corresponde a la trazabilidad. Un saldo nominativo, vinculado al expediente de cada afiliado, se consume una sola vez — y queda registrado.
La hospitalidad real requiere saber exactamente a quién le estás siendo hospitalario. Sin eso, no estás siendo generoso con tu tribu — estás siendo impreciso con tu dinero.
