¿Por qué arrancar un delivery un lunes y no un viernes?
La respuesta tiene menos que ver con tecnología y más con cómo se recupera un equipo de sus errores. Todo lanzamiento tiene fallas — la pregunta es cuándo quieres que ocurran.
Todo lanzamiento tiene fallas. La pregunta no es si algo va a salir mal — es cuándo quieres que salga mal y qué capacidad tienes de corregirlo en ese momento.
El fin de semana parece el momento ideal: más tráfico, más pedidos, más oportunidad. Pero también hay menos equipo disponible, menos margen para reaccionar y más clientes afectados si algo falla. Un error el sábado a las 8pm no se resuelve hasta el lunes.
Los operadores más experimentados arrancan a inicio de semana, en días de bajo volumen, precisamente porque el costo de equivocarse es menor. No están siendo conservadores — están siendo estratégicos. Prefieren perder dos días de venta menor a quemar la primera impresión con sus clientes más activos.
El lanzamiento no es el evento. Es el ensayo general antes del evento real.
